la creación del hombre

la creación del hombre

Estudio Anterior: Y vio Dios que era bueno… Parte 2.

Hasta este punto Dios ha creado los cielos y la tierra y todo lo que está en ellas “y vio Dios que era [todo] bueno”. En instancia final, Dios ha creado todo para su gloria en su supremacía y soberanía[i]. Dios creó todo con un diseño que demuestra sumo afecto y cuidado para Su creación final: el hombre. El profeta Isaías escribió: “porque así dijo Jehová, qué creó los cielos, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro”.[ii] ¿Saben cómo se prepara una pareja de padres que esta esperando el nacimiento su bebé? Preparan su cuarto, su cuna, ropa, y todo lo necesario para suplir sus necesidades. Así Dios había preparado la tierra previo a crear al ser humano.

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”.[iii] ¿Hagamos? ¿Con quien habla Dios? Aquí hallamos una de las primeras demostraciones de la trinidad y su dinámica. En este caso, vemos al Dios trino[iv] planeando la creación del humano. Otro punto: el humano es la única creación que lleva la imagen de Dios. ¿Porqué? De esa manera el humano podría conocer a Dios y comunicarse El.

Ahora, ¿Qué significa ser creados a la imagen de Dios? Sabemos que Dios es espíritu y no tiene cuerpo, así que no se refiere a nuestros cuerpos. Entonces, se refiere a lo que nos vemos, lo que la Biblia llama alma o espíritu. El cuerpo del humano es la ´casa´ de esta parte invisible—el alma y el espíritu. Esta parte invisible del humano fue creada con una mente, emociones y una voluntad, lo que llamamos corazón—a la imagen de Dios.

Dios tiene mente y fue su deseo hablarle al humano y que el humano le hablara; disfrutar de su compañía igualmente. No solo eso, también Dios se comunicaría por escrito y para eso era necesaria una mente. Dios equipó al humano para realizar Su obra en la tierra. No tenemos la mente de Dios, pero somos enseñables, así como los niños. El hombre o mujer más brillante y sabio es como un niñito comparado con Dios.

Las emociones no son indeseables, mas bien son importantes. Dios ama, odio, siente tristeza y también alegría y felicidad. Dios quería que el hombre también tuviera emociones para poder amar a Dios. Dios adicionalmente creó el hombre con voluntad de manera que pudiera elegir amarlo y obedecerlo, una decisión que podía hacer con inteligencia, porque a través de su mente iba conocer a Dios como su Creador amoroso, bueno y sabio. Cuando un niño ve a su padre como sabio y bueno, es más fácil y probable que obedezca de buena voluntad.

El plan de Dios fue crear al hombre para que se hablasen y supiera cuan bueno y amoroso es Dios. De tal manera, el hombre debía elegir obedecer al maravilloso Dios que le creó. Todo esto nos hace diferentes de los animales, que viven por instintos y respuestas a estímulos externos a su organismo. No tienen la capacidad de comunicarse con Dios, ni de percibir Su existencia. Solo el hombre fue hecho a imagen de Dios porque tenía el propósito exclusivo de ser el representante o mayordomo de Dios en la tierra, el líder de toda la creación y cumplir la obra de Dios en la tierra. Esto le traería alegría y placer tanto a Dios como al hombre.

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”, Génesis 1:27. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”, Gen. 2:7.

Dios creó al hombre primero y después, cuando ya vivía el hombre, creó a su esposa el mismo día. Está última creación fue nombrada Adán, que significa hombre. Una vez creado el cuerpo, lo único que necesitaba era vida pues aún faltaba esa parte que fue hecha a imagen de Dios. Al recibir de Dios el “aliento de vida”, el hombre era un ser vivo capaz de conocer, amar y obedecer a Dios. Adán únicamente podía recibir vida de Dios; ninguna cosa creada o espíritu hecho podía darle vida a Adán. Dios es más grande que todo lo creado y es el único capaz de dar vida. Recordemos que Dios no está en todo y todas las cosas no son Dios; sino que Dios abarca todo, es espíritu.

Adán fue el único hombre creado del polvo de la tierra. De él fue creada la primera mujer y a partir de allí tuvieron hijos y la humanidad se reprodujo. Es decir, todos provenimos del mismo primer hombre: Adán. No existen razas—todos somos de la misma raza: humanos.

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Autor desconocido.

“28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.

30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así”, Génesis 1.

Imagine a un padre rico que tiene abundantes propiedades y que maneja grandes negocios. Ama a su hijo y esta contento con él. Llega el día que decide transferirle a su hijo el manejo de sus bienes. El padre sabe que el hijo necesitara quien le guíe en esta enorme responsabilidad y le ayudara a aprender todo lo necesario. Le alegra confiarle el trabajo a su hijo; asimismo le alegra sentarse y conversar con él sobre cada decisión y decirle todo lo que le gustaría que hiciera. El hijo se siente amado y se complace en obedecer a su padre porque sabe que esto le trae suma alegría a ambos.

Dios estaba en total autoridad de determinar a quién le daría la tierra:

“De Jehová es la tierra y su plenitud; porque él la fundó sobre los mares, y la afirmo sobre los ríos”, Salmo 24:1. También, “Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria, y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos”, I Crónicas 29:11.

El hombre recibió un gran honor y privilegio al recibir está responsabilidad. El salmista escribió, “Cuando veo los cielos, obra de tus dedos… digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria, y el hijo de hombre para que lo visites? …Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies…”[v]

Y este fue el sexto día de creación “y vio Dios todo que había hecho, y he aquí era bueno en gran manera”.[vi] Ningún animal hería o dañaba al hombre. Nadie tenía que matar para comer. Las espinas, las hierbas y la maleza no crecían. Fue así como Dios, Soberano de todo porque es el único Creador de todo, creó al primer hombre (y antepasado de todos) a su imagen: con mente, emociones y voluntad; le dio la mayordomía de la tierra.

El salmista concluye su canto: “¡Oh Jehová, Señor nuestro, cuan grande es tu nombre en toda la tierra!

La inspiración de Miguel Ángel pudo haber venido del himno medieval Veni Creator Spiritus, en el que se pide que el dedo de la mano paterna derecha (digitus paternae dexterae) dé a los fieles amor y corazón.
La Creación de Adáne Miguel Ángel (1511). La inspiración de Miguel Ángel pudo haber venido del himno medieval Veni Creator Spiritus, en el que se pide que el dedo de la mano paterna derecha (digitus paternae dexterae) dé a los fieles amor y corazón.

 


[i] soberanía: (Derivado del lat. superius, más arriba.)

  1.  f.POLÍTICA Autoridad suprema en el mando y poder público de una nación.
  2.  POLÍTICADignidad de la persona o institución que ejerce la autoridad suprema de una nación.
  3.  Excelencia no superada dentro de cualquier orden inmaterial.

[ii] Isaías 45:18 (RVR1960)

[iii] Génesis 1:26

[iv] Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo: Tres divinas personas y una sola sustancia, esencia y naturaleza—un Dios.

[v] Salmo 8:3-9

[vi] Génesis 1:31

 

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Y vio Dios que era bueno… Parte 2

Y vio Dios que era bueno… Parte 2

Estudio Anterior: Y vio Dios que era bueno… Parte 1

Comienza el tercer día de la creación. Dios ordena que se junten las aguas para formar los océanos y que se formen superficies de tierra seca. ¿Has visto la fuerza de un tsunami o una inundación? ¿Quién ha podido oponerse a semejantes fuerzas de agua? ¡Imagina el poder de Dios formando los océanos para que aparezca la tierra: la conmoción que hubo en el planeta![i]

“…Jehová es Dios grande…porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca”, Salmo 95:1-5.

Esto entonces abre paso para la creación de toda la vegetación que cubrirá la tierra. Cada planta y árbol ejercen una función en el lugar donde habitan (su ecosistema) y son parte de un sistema complejo que incluye numerosos componentes. Cada planta esta adecuada perfectamente como pieza de un rompecabezas en vivo y a todo color. Dios dio a cada planta el proceso de producir semillas para que, una vez creadas, no hubiera necesidad de crearlas otra vez. Dios las creó y hasta el día de hoy las ha sustentado. Las plantas ayudan a satisfacer nuestras necesidades de alimento, oxigeno, madera y muchos otros beneficios secundarios que hemos descubierto a lo largo de las edades: el hule, el papel, entre otros.

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Foto: Samuel Ceballos

¿Has pensado que Dios no tuvo que hacer tantas especies, formas, diseños, aromas, sabores y colores de plantas? Unas pocas especies pudieron haber suplido todas nuestras necesidades, blancas y negras, sin calor, sin sabor. Dios hizo la tierra más que habitable, la tierra tiene una hermosura que nos hace suspirar de asombro.  Existen aproximadamente 25,000 especies de orquídeas y las orquídeas son solo una de trescientas familias de angiospermas (plantas con flor).

Mira una flor: a simple vista tiene detalles que la definen como única entre todas las especies. Acércate con una lupa y vas a ver más características únicas de esa especie. Ahora, busca una imagen de un microscopio de un pedacito del tallo. Vas a encontrar aún más cualidades únicas que demuestras un diseño inteligente.

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Micro orquidea hondureña, PANAMOSAB – Foto: Halbert Priday

Intenta tirar trozos de cerámica al piso, ¿podría formarse un diseño? Imagina empezar a colocar cada pieza de cerámica, una a la vez, formando un diseño previamente visualizado en la mente. Ese diseño podría repetirse y replicarse indefinidamente. El diseño reflejaría al diseñador. No es producto de la casualidad. La creación demuestra un Diseñador Maestro.

Todo lo que Dios hizo el tercer día era bueno: no había espinas, maleza, frutas venenosas; tampoco se echaban a perder las frutas y los vegetales, ni tenían pestes o plagas.

En el cuarto día[ii] se crea el sol, la luna y las estrellas. En el siglo XX la humanidad inició la exploración espacial. Hay alrededor de 2500 satélites funcionales en el espacio en la actualidad. Sin embargo, lo que hemos descubierto es que lo que conocemos sobre el espacio es casi nada de lo que se podría saber. La luz, que viaja a 297,600km por segundo, tarda años en llegar a la Tierra desde las estrellas más cercanas fuera de nuestro sistema solar, la Vía Lactea. Es curioso que el átomo, la partícula mas pequeña de la materia, tiene grandes similitudes con nuestro enorme sistema solar. Un solo Diseñador creo absolutamente todo. Toda cosa creada refleja a ese Diseñador.

“¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra”, Jeremías 23:23-24.

La grandeza de Dios es un concepto que está mas allá de nuestra mente finita, pero no cometamos el error de pensar que la creación es parte de Su ser. Dios abarca todo, pero las cosas creadas no son parte de El—son creadas por El.

¿Te has fijado que existen leyes que sostienen el Universo y todo lo creado que está dentro del mismo?

“[Jehová] hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con saber, y extendió los cielos con su sabiduría…Él es el Hacedor de todo…”, Jeremías 10:12, 16.

¿Sabías que los almanaques y los gráficos de las mareas pueden hacerse con varios años de anticipación porque los movimientos y las posiciones de la luna, la tierra y el sol son completamente previsibles?

“Hizo la luna para los tiempos; el sol conoce su ocaso. Pones las tinieblas, y es la noche…”, Salmo 104:19-20.

Cuando vemos una nave espacial salir de la atmosfera y penetrar el espacio exterior nos emocionamos, ¡y así debe de ser! Esto llevó una investigación y un esfuerzo impresionante que comenzó con envolver la mente sobre las leyes que rigen el universo. Dios creó todo con un orden y un diseño maravilloso y fue hecho al solo declararlo. El salmista expresa su maravilla al contemplar el cielo:

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos [los cielos] puso tabernáculo[iii] para el sol; y este, como esposo que sale de su tálamo[iv], se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta el término de ellos; y nada hay que esconda su calor” (Salmo 19:1-6).

¿Alguna vez te has recostado durante la noche en la grama en un lugar lejos de la luz eléctrica, donde te deslumbra el brillo de la luna y las constelaciones de las estrellas?

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Imagen de Deviant Art

¿Alguna vez has escalado a un monte alto para ponerte por encima de las nubes y maravillarte al amanecer o el atardecer sobre la tierra?

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Cerro Las Minas, Parque Nacional Celaque, Honduras – Foto: Halbert Priday

Que tus ojos vean una imagen de estas vale más que páginas de palabras. Aún allí, Dios muestra sus atributos.

Este fue el cuarto día.

En el quinto día[v], así como con las plantas, Dios hizo una diversidad inimaginable en la vida marina y las aves. Entre más exploramos los mas profundo del mar y lo mas remoto de la tierra, continuamos descubriendo nuevas especies. En crear tanta variedad y belleza, Dios nos demuestra Su amor y Su poder y comprensión para que podemos empezar a entender la medida infinita de Si mismo en todos Sus atributos, así como toda la exploración espacial solo nos ha demostrado de que no conocemos nada a la par de lo vasto del universo.

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Imagen de Deviant Art

Aunque las células bacterianas más diminutas apenas pesan menos de 10-12 gr, cada una es una verdadera fábrica en miniatura que contiene miles de piezas de una intricada maquinaria molecular. Está compuesta por cien mil millones de átomos y es mucho más complicada que cualquier otra máquina construida por el humano, incomparable en el mundo material. Los grandes y diminutos también llevan el sello de su Diseñador.

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Imagen de Deviant Art

En el sexto día Dios creó los animales. Creó cada especie de animal con características únicas, y cada especie es capaz de reproducir otro animal solo igual a sí mismo. Los elefantes reproducen elefantes y los zancudos reproducen zancudos. Todo lo que Dios hizo era bueno y perfecto.

Podemos aprender muchísimo sobre Dios con apreciar y observar su creación: el espacio enorme o el organismo mas microscópico y todo lo que esta de por medio. El verdadero y definitivo entendimiento de Su persona y como creó todas las cosas debe basarse sobre las palabras que nos dejó escritas, la Biblia.

“Por la fe, entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”, Hebreos 11:3.

Siguiente estudio: la creación del hombre.


 

[i] Génesis 1:9-13, día 3 de la creación.

[ii] Génesis 1:14-19, día 4 de la creación.

[iii] Lugar especial de habitación.

[iv] Cama de los recién casados o lecho conyugal.

[v] Génesis 1:20-23.

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Parque Nacional Montaña de Santa Barbara, Honduras – Foto: Samuel Ceballos

Basado en y adaptado de:

McIlwan, Trevor, and Nancy Everson. Fundamentos Firmes: Desde La Creación Hasta Cristo. New Tribes Mission , 1991.

 

 

 

Y vio Dios que era bueno… Parte 1

Y vio Dios que era bueno… Parte 1

Estudio anterior: Dios, ángeles y demonios.

El objetivo hoy es presentar claramente lo que las Sagradas Escrituras afirman sobre la creación del universo físico. Es importante resaltar que la enseñanza que encontramos en Génesis se mantiene en toda la Biblia. Hay una crítica de Genesis que afirma es como un pasaje de alegorías o incluso mitos. Sin embargo, la arqueología moderna ha confirmado muchos detalles exactos, incluso nombres de personas y ciudades que están grabados en los primeros capítulos de Génesis. Es una historia real, es el relato de Dios sobre la creación y el inicio de la vida en la Tierra.

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).

Génesis significa “principios u “orígenes”. La palabra “creó” en este versículo lleva el sentido de ´hacer de la nada´. ´Hacer algo de la nada´ es una expresión peculiar para nuestra sociedad, pues cuando queremos crear algo, lo primero que preguntamos es qué materiales serán necesarios:

  • Voy a construir una casa, ¿Qué necesito?
  • Voy a preparar un pastel, ¿Qué necesito?

¿Se te ocurre algo que podas hacer sin tener primero los materiales necesarios?

Solo Dios existía antes del principio. Aparte de Dios, no existía nada o nadie.

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.[i]

¿Cómo?

“¡Oh Señor Jehová! He aquí tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti…”[ii]

Dios es todopoderoso.

¿Cómo supo Dios crear el universo?

Nosotros estudiamos horas y años continuos para comprender cosas elementales sobre el universo y aun así cada dos años se duplica la información global.

“¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuan insondables son sus juicios, y inescrutables sus caminos! Porque ¡quién entendió la mente del Señor? ¿O quien fue su consejero?”[iii]

Dios sabe y entiende todo completamente: es omnisciente.

Génesis 1:2 relata la primera cosa creada: “y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.

No existía vida en la tierra. Ella estaba completamente cubierta de agua y en oscuridad total.  Dios, siendo omnipotente, da rienda suelta a Su asombroso poder para crear.

En el libro El Relato del Génesis de Henry Morris, el autor explica que la palabra “moverse” que se utiliza en este verso también se traduce como sacudirse, agitarse o revolotear. Dios Espíritu Santo estaba moviéndose sobre las aguas, vibrando con energía dinámica para crear todas las cosas. La Deidad—Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo—participó en el poderoso acto de la creación.

“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena…” (Génesis 1:3-4ª).

Nosotros no podemos crear algo perfecto. Aunque las cosas sean utilizables, necesitan arreglo, dejan de funcionar y son reemplazados rápidamente por un mejor modelo o diseño. Por ejemplo, incluso el carro más moderno está programado para indicar errores que producirá con el correr del tiempo. Todo lo que los humanos producimos es defectuoso. El Salmo 18:30 dice: “en cuanto a Dios, perfecto es su camino”. Dios no tiene defectos—es santo.

“…y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 4b-5).

Ese fue el primer día de la creación.

Inició el segundo día:

“Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas [que cubrían toda la tierra], y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo” (Génesis 1:6-8).

Sobre esta “expansión” o firmamento o “espacio delgado y extenso” que llamamos atmósfera, Dios colocó una parte del agua del mundo que había creado.[iv]

Dios es la fuente de toda energía y Creador de toda materia. El hizo todo de la nada. Dios es infinitamente mas grande que lo que podemos imaginar, pero nos ha escrito un libro, la Biblia, para que podamos conocerlo. En esta instancia, nos está relatando como creó El los cielos y la tierra. El relato de la creación nos ayuda a ver quién es Dios:

  • Creador Soberano [nada puede frustrar su voluntad y El hace lo que le complace].
  • Dios Todopoderoso [omnipotente]
  • Dios que sabe todo [omnisciente]
  • Dios que existe por Su propio poder
  • Dios Santo y Perfecto

Esto fue el primer y el segundo día de la creación y vio Dios que era bueno.

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El siguiente estudio de Fundamentos Firmes es: Y vio Dios que era bueno… Parte 2.


[i] Hebreos 11:3

[ii] Jeremías 32:17

[iii] Romanos 11:33-34

[iv] Muchos expertos aseguran que era una capa de agua que hoy ya no existe, o por lo menos no existe en su forma original. Esta “expansión” determinó o influyó en muchos fenómenos naturales que hace miles de años cesaron de existir.

Basado en y adaptado de:

McIlwan, Trevor, and Nancy Everson. Fundamentos Firmes: Desde La Creación Hasta Cristo. New Tribes Mission , 1991.

Dios, ángeles y demonios

Dios, ángeles y demonios

Estudio Anterior: ¿Quién es Dios?

¿De dónde vinieron los ángeles? ¿y Satanás? ¿y los demonios?

En el principio Dios creó todos los seres espirituales. La Biblia se refiere a estos seres espirituales de diversas maneras:

  • Espíritus
  • Ángeles
  • Querubines
  • Serafines
  • Las huestes del Señor o las huestes de los cielos
  • Potestades
  • Principados
  • Gobernadores de las tinieblas
  • Estrellas o estrellas de la mañana

El contexto de cada pasaje que se refiere a estos temas debe ser usado para clarificar su significado. Nos limitaremos a ciertos pasajes y no profundizaremos en cada uno en este momento con el objetivo de establecer una base sobre el tema de los espíritus vivientes. Muchas de las conclusiones han requerido un análisis de múltiples pasajes y no necesariamente han sido tomadas de un pasaje aislado.

Podemos decir que ningún espíritu existía antes del principio, fue Dios quien les dio la vida y no habrían tenido vida sino es por Dios. Juan 1:3 explica: “Todas las cosas por él [Dios] fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”. Nehemías se suma: “Tú sólo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército…y los ejércitos de los cielos te adoran” (9:6). Dios es supremo y soberano a todo, incluyendo los espíritus, pues: el vivió eternamente antes de ellos, les dio vida y es su Creador.

Dios no le dio cuerpos físicos a los espíritus cuando los creó. Debido a esto, ellos pueden moverse donde quieran. Sin embargo, solo pueden estar en un lugar a la vez. Aunque no tengan cuerpos de carne o sangre, pueden algunas veces mostrarse como seres humanos y en otras formas.

En un inicio todos los espíritus eran “ángeles” de Dios. Angel significa “mensajero” o “siervo”. Y ese era su propósito precisamente: servir a Dios. Si usted construye una casa, ¿a quién pertenece esa casa? Si tomas sus propios materiales y ensambla algo, entonces usted es el justo propietario de lo que ha hecho. De la misma manera, a Dios pertenece el derecho de toda su creación. Por lo tanto, todos los espíritus pertenecen por derecho a Dios y los ángeles fueron creados para servirle y obedecerle.

Ningún espíritu era malo o cruel, pues todo lo que Dios crea es perfecto. Dios, además, dotó a los ángeles de fortaleza y sabiduría, mayor a la de los hombres. “Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto” (Salmo 103:20). La Biblia registra cosas asombrosas realizadas por ángeles. Sin embargo, Dios es superior a todos los espíritus, es el único Todopoderoso.

Apocalipsis 5:11 nos dice, “…y su número era millones de millones”.  Los ángeles moran con Dios en el cielo. “…Jehová tiene en el cielo su trono” (Salmo 11:4). Sería ilógico pensar en el cielo en términos físicos y materiales ya que esta ocupado plenamente por seres espirituales. Además, no está sujeto al espacio y el tiempo, pues estos son creación de Dios y el Creador no esta sujeto o limitado por su creación. Así que, si se le puede referir como un lugar, el cielo es ocupado por Dios y Dios está fuera del tiempo y el espacio; por lo tanto, libre de y superior a las leyes (establecidas por Dios para su creación física) del tiempo y el espacio. Los ángeles saben lo que Dios les revela (incluyendo eventos que están en un punto futuro de la línea del tiempo), solo están en un lugar a la vez, y moran en el cielo con Dios.

Al parecer había ángeles más inteligentes, hermosos y fuertes que otros. El ángel más grande fue llamado Lucifer, que significa ´estrella matutina´. Ezequiel 28:14 lo llama “querubín grande, protector”, parece tener una posición de gran autoridad y poder sobre otros ángeles. Ezequiel continúa describiéndolo, “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (28:15). Lucifer debió haber amado, obedecido y servido a Dios. En cambio, el llega a enorgullecerse: “se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor…” (Ezequiel 28:17).

Tú decías en tu corazón: “Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isaías 14:13-14).

Lucifer usurpó la posición de gobernante de todas las cosas y fue el primero en hacer maldad.[i] Podrían preguntar: “Si Lucifer fue creado perfecto, ¿Cómo pudo él rebelarse?” La Biblia no responde esa pregunta claramente, pero si muestra ejemplos del hecho de que Dios permite decisiones concernientes a la obediencia o desobediencia. Fíjese en las intenciones expresadas por Lucifer: “subiré”, “levantaré”, “me sentaré”, y “seré semejante al Altísimo”. Esta rebelión fue un acto de voluntad, premeditada y consciente.

Sabemos por varios pasajes que muchos ángeles se unieron a la rebelión de Lucifer.[ii] Otro punto importante que notar es que Dios conocía las intenciones de Lucifer y los demás espíritus: “Tú que decías en tu corazón…” inicia el pasaje de Isaías. Dios lo conocía antes de que lo expresará externamente. Nada puede mantenerse en secreto de Dios. El sabe lo que pensaremos antes de que lo pensemos. “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en Su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13).

¿Cuál sería la respuesta de Dios hacia esta rebelión?[iii] ¿Quién es más sabio y fuerte que Dios? La creación no puede tomar el lugar del Creador, especialmente cuando el Creador al que nos referimos es Dios mismo—santo, perfecto y omnipotente. Dios, en su justicia, echó del a Lucifer y los demás ángeles que siguieron a Lucifer dejando su lugar de servicio. La Biblia registra actividad de Satanás[iv] y sus demonios aquí sobre la tierra. Ya no son presentados como siervos de Dios; ahora siempre están en oposición. Job 1:6-7 y 2:1-2 demuestran que Satanás aún tiene acceso a Dios en el cielo, pero el cielo ya no es su morada. Mateo 25:41 se refiere al eventual castigo de “el diablo y sus ángeles”. Cualquiera que no este de acuerdo con Dios, autor y fuente de la bondad, es intolerable. Ya que Dios es eternamente, infinitamente y absolutamente bueno y santo, su intolerancia a la maldad es fulminante, eterna e infinita.

Dios preparó un lugar de castigo eterno llamado el “Lago de Fuego”. Lo vemos mencionado en el pasaje de Mateo y también en Apocalipsis 20:10, que será “…lanzado en el lago de fuego y azufre…y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”.

Lucifer y sus seguidores, ahora llamados Satanás y sus demonios, odian a Dios y todas las cosas buenas que Dios ama, desde el momento que Dios los echó de Su servicio.

Dios creo todas las cosas incluyendo todos los espíritus. Es supremo y soberano sobre todos y todo.

Siguiente estudio: Y vio Dios que era bueno… Parte 1 . Este es parte de la serie: Fundamentos Firmes.

Huestes Celestiales
Las Huestes Celestiales: Una pintura anónima expresando el anuncio angélical del nacimiento de Cristo a los pastores en Belén.

[i] Maldad es cualquier cosa diferente a lo que Dios quiere o aquello con lo que está de acuerdo.

[ii] Mateo 25:41, Lucas 8:30, II Pedro 2:4.

[iii] Isaías 14:12-15, Judas 6, Ezequiel 28:16-17.

[iv] Del hebreo que significa enemigo.

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Basado en y adaptado de:

McIlwan, Trevor, and Nancy Everson. Fundamentos Firmes: Desde La Creación Hasta Cristo. New Tribes Mission , 1991.

¿Quién es Dios?

¿Quién es Dios?

Estudio anterior: La Biblia y Porqué Estudiarla
El personaje principal de la Biblia es Dios—es Su historia. Estudiaremos hoy entonces lo que Dios habla de Sí mismo. En Jeremías 9:23-24, Dios dice: “…no se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová[i]…”

Vamos a buscar la respuesta a estas preguntas:

  • ¿Cuán grande es Dios?
  • ¿Tuvo principio Dios, y tendrá un final?
  • ¿De dónde vino Dios?
  • ¿Qué necesita Dios?

Antes del comienzo no había universo, tierra, ángeles, Satanás, plantas, animales, ni humanos. Todo esto tuvo un punto de inicio. La Biblia abre con estas palabras: “En el principio creo Dios los cielos y la tierra…”[ii], ¡solamente Dios estaba presente en el principio! Por lo tanto, Dios ya existía antes del principio. Y también dice, “antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo tu eres Dios”[iii]. Nunca habrá un momento en el que Dios no exista. El siempre ha sido y será el mismo.

Dios es eternamente un solo Dios. Mas adelante en el recuento sobre la creación continua, “entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”[iv] No vamos a profundizar, solo resaltaremos el adjetivo posesivo “nuestra”. Aun en Genesis 1:1, la palabra hebrea que se traduce Dios es una palabra plural: Elohim.

Entonces, también vamos a descubrir que aunque existe un solo Dios, existe en tres personas que son Dios por igual. Estas son mencionadas en Mateo 28:19: “…en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo…”. Para describir a estas tres personas que son el Eterno Dios le llamamos Trinidad.

Por ahora solo vamos a establecer el concepto de la Trinidad. ¿Confuso? ¡Si, claro que lo es para nosotros! La asombrosa realidad de la Trinidad es tan sólo una de las cosas que demuestran la magnitud de Dios—una grandeza infinita que alcanza más allá de la comprensión de nuestra mente finita.

Dios existe completamente independiente de todo y todos. “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quién lo alcance.”[v] Además, “grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito”[vi]. Y, “¡oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuan insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quien le dio a él primero para que le fuese recompensado? Porque de El, y por El, y para El, son todas las cosas…” [vii]

Dios no necesita del sol, ni de cosa alguna en la tierra. Dios existía antes de las galaxias. Tampoco tienen necesidad de una fuente de energía: no se cansa, ni llega a tener sed o hambre.

¿Y nosotros? Somos absolutamente dependientes en completamente todo.

Sumado a todo esto, Dios no posee un cuerpo como nosotros: Juan 4:24 dice que “Dios es espíritu”. No tiene un cuerpo material, no tiene necesidades corporales. Hay que notar que Dios no es sólo una ´fuerza´ o una ´energía poderosa´. Dios es Espíritu, una Trinidad de tres personas, con mente, personalidad y voluntad. El nos ha dado Sus palabras para que le conozcamos personalmente.

¿Dónde esta Dios? ¿Antes de que todo existiera, donde estuvo Dios? Ya que Dios es espíritu, solo podemos saber la respuesta a esto si El nos lo dice. Entendamos que Dios no ´está´ en todo. El es el creador, y es distinto, supremo a, y aparte de su creación.

“¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” (Jeremías 23:23-24). Dios abarca todo el universo. Un pequeño niño al escuchar esta enseñanza dijo: “¡Dios es tan grande, que no necesita ir a ningún lado!”. Lea el salmo 139.

  • No podemos comprender a alguien que no tiene comienzo, ni tendrá fin.
  • No podemos imaginar a alguien que es tres personas en uno.
  • No podemos entender a alguien que no tiene necesidad de cosa alguna.
  • No podemos escudriñar las profundidades de alguien que conoce todo.
  • No podemos ver a alguien que es Espíritu.
  • No somos capaces de saber qué es estar en todo lugar simultáneamente.

“No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío” (Jeremías 10:6).

Debemos admitir que Dios es superior a nosotros y a todo en todo sentido. Dios es soberano.  Por lo tanto, solo El que no tuvo principio conoce todo lo que llegó a existir y cómo llegó a existir. En la Biblia, nos ha dado registro del génesis de todo.

Siguiente estudio: Dios, ángeles y demonios. Este es parte de la serie: Fundamentos Firmes.

Fantasía de Creación
Imaginando la creación: demuestra lo incapaces que somos de imaginar a Dios, que está mas allá de nuestra mente finita.

[i] Uno de los nombres de Dios. La mayoría cree que “Jehovah” es de finales del año 1100 d.C., la forma híbrida derivada de la combinación de las letras latinas JHVH con las vocales de Adonai.

[ii] Génesis 1:1.

[iii] Salmo 90:2.

[iv] Génesis 1:26.

[v] Isaías 40:28.

[vi] Salmo 147:5.

[vii] Romanos 11:33-35a.

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Basado en y adaptado de:

McIlwan, Trevor, and Nancy Everson. Fundamentos Firmes: Desde La Creación Hasta Cristo. New Tribes Mission , 1991.

“…es inútil servir a Dios”.

“…es inútil servir a Dios”.

¡Realmente nos hemos hecho insensibles a la profundidad de las riquezas de la sabiduría y el conocimiento de Dios en la Sagradas Escrituras! ¡Nos hemos hecho insensibles a la escala y medida de la divinidad de estas Escrituras! ¡Rápido olvidamos y rápido es entumecido nuestro espíritu por falta alimento—asolado y azotado por los elementos muertos y fríos del mundo!

Malaquías significa ángel de Dios—mensajero. Es el último de los profetas antes de Cristo. El que inaugura 400 años de ´silencio´ de parte de Dios hasta la venida de Cristo cuyo camino fue preparado por Juan el Bautista, el ´Elías´ que profetizó Malaquías[i]. Este espacio de 400 años parece existir como para resaltar y crear expectativa a la venida del Mesías—el que llevaría acabo el acto final de toda la trama que inicio en  el pecado de Adán y Eva y anunciado numerosas y numerosas veces a través de los siglos, siendo la primera vez en Genesis al condenarlos a ambos y a Satanás por su pecado.[ii] Los profetas señalaban el pecado, exponían la llaga, para después aplicar el dulce bálsamo de la misericordia y clemencia de Dios. Malaquías por ser último no deja de ser imponente y contundente en su mensaje: espada de doble filo.[iii]

La Navidad sin lugar ha duda, en nuestras familias y comunidades, es una festividad universal, incuestionable e inviolable. ¿Pero porqué la celebramos? ¿No es más que un tiempo en familia? Hacemos nuestras las bendiciones que Dios nos promete que escasamente conocemos de la Biblia. Incluso agradecemos su bondad y alabamos su soberanía en nuestras vidas. Pero ¿realmente conocemos aquello y a Aquel que estamos citando y sobre cual nos expresamos tan propiamente? Es decir, ¿realmente estamos conscientes de lo que pensamos que sabemos? Es que mi miedo es estar seguro saber lo que no sé. Gracias a Dios que tenemos sus palabras escritas y preservadas puras para que podamos poner a prueba nuestros pensamientos, palabras y acciones. A ver si en realidad alabamos a Dios, a ver si de corazón le agradecemos; a ver si genuinamente le amamos; a ver si de verdad creemos en El; y eso en ultima instancia define si realmente somos Sus hijos o enemigos. Porque sin lugar a duda, nuestras acciones exponen nuestro corazón[iv] como el sol radiante expone todo lo que está debajo de él.

Eso encontramos en Malaquías: el escudo contra la apatía, insensibilidad, e indiferencia a la absoluta bondad, perfecta santidad y infinita justicia de Dios. Ha venido a cortarme severamente, a exponer mis llagas, y afligirme por causa de darme cuenta de lo entumecido que he estado hacia Dios. Al leerlo, como Dios se dirige a su pueblo rebelde y soberbio, descubro que no he sido muy diferente a ellos.

“´Yo os he amado´, dice Jehová”, y en trágico y penoso desafío, el pueblo elegido de Dios, aquél que desde siglos fue testigo y beneficiario de las maravillas de Dios, recibió las palabras de Dios, escuchó los mensajes por medio de sus profetas, responden a Dios: “¿En que nos amaste?”[v]. Cualquiera con el más básico conocimiento de la historia contada desde Génesis tiene que hallar inevitable sentir hundimiento en su pecho al leer semejante desafío a “Jehová de los ejércitos”.[vi] Eso, en mi humilde opinión, es suficiente para que Dios los consuma en su justicia con un castigo eterno, separándolos de Su presencia para siempre. ¡Cuan entumecidos estaban sus corazones y consciencias para demandarle a Dios que presente evidencias de su amor hacia ellos!

Y eso no es todo: Dios les acusa de haber menospreciado su nombre y ellos responden: “¿En que hemos menospreciado tu nombre?”.[vii]

Dios les confronta por haberle deshonrado y ellos preguntan, “¿En qué te hemos deshonrado?”.[viii]

Dios les expresa que lo han cansado con sus palabras vacías y ellos dicen, “¿en qué le hemos cansado?”.[ix]

Dios con su misericordia infinita los llama a que vuelvan a El y les promete reconciliarlos con El si lo hacen (pues merecen separación total y eterna por su pecado), y ellos en su soberbia responden: “¿en qué hemos de volvernos?”.[x]

Dios les reclama porque le robaron. Ellos reaccionan, “¿en qué te hemos robado?”.[xi]

Dios les expone sus palabras violentas contra El, y ellos continúan en su ceguera: “¿qué hemos hablado contra ti”.  Y para rematar todo continúan,

“…Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos [aunque guardaban una imagen y acciones buenas por fuera, eran perversos por dentro[xii], y por eso les era aflictivo estar en Su presencia]? Decimos pues, ahora: Bienaventurados los soberbios, y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon”.[xiii]

¿Se encuentra usted en las filas de las personas que confrontaban a Dios en el mensaje de Malaquías? ¿Cuándo fue la última vez que puso a prueba sus intenciones, pensamientos y acciones a la luz de la perfecta y santa palabra de Dios? Oremos a Dios que alumbre cada rincón y ranura de nuestro corazón con la luz de su palabra para que nos limpie blancos como la nieve con su Verdad.  Estudiemos Sus palabras para nosotros y que nos purifique como el fuego purifica al oro.[xiv]

El salmista le cantó a Dios: “¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras”.[xv]

Pureza
Pureza

[i] Malaquías 3:1.

[ii] Genesis 3:15.

[iii] “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.  Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:12-13).

[iv] El corazón, para dar un concepto tangible, es la colección de nuestras emociones, pensamientos y voluntad.

[v] Mal. 1:2.

[vi] Mal. 1:6, 10, 11, 14.

[vii] Mal. 1:6.

[viii] Mal. 1:7.

[ix] Mal. 2:17.

[x] Mal. 3:7.

[xi] Mal. 3:8.

[xii] Mal. 2:2.

[xiii] Mal. 3.14-15.

[xiv] Mal. 3:2-3.

[xv] Salmo 73.

¿cristiano y/o ciudadano?

¿cristiano y/o ciudadano?

El apóstol Pedro escribió sus dos cartas a un grupo de cristianos hebreos exiliados en una nación y cultura extraña, carente de reverencia hacia Dios. Se utiliza eso mismo también para dejar muy claro que los hijos de Dios somos ciudadanos de una ciudad celestial. Nuestra patria no está en este mundo: se encuentra en cosas eternas, pues es Dios mismo. Por lo mismo y, por lo tanto: nuestro gozo y paz no están en algo o alguien de este mundo. Cada vez que leo los primeros versos de la primera carta de Pedro me lleno de paz—una paz que no viene de algo en este mundo, pues está anclado en El Eterno—porque sintetiza una vasta riqueza y profundidad sobre Dios y su relación con sus hijos e hijas en unas cuantas frases. Dios dice que “nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros…”, (I Pedro 1:3b-4ª, RV1960).

Continúa escribiendo con palabras a las que les podríamos comentar páginas y páginas, como ya lo han hecho muchos estudiosos. Son palabras que me han servido de bálsamo para reorientarme en estos momentos y corregir mis errores como cristiano, especialmente en el tema que trataremos. Sin embargo, quiero sustentar con eso el siguiente punto: los cristianos no tenemos nada que ganar en esta vida, en esta tierra, todo esta en lo eterno. Todo está en cumplir nuestra misión de predicar que el reino de Dios ha llegado y que hay reconciliación con Dios por nuestra rebelión por medio de la fe en Cristo Jesús.

No obstante, al continuar leyendo encontramos que el escritor entra en temas muy prácticos y hasta cotidianos. En especial quiero que nos enfoquemos en los versículos 11-15 del segundo capítulo:

“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, y a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.

Porque ésta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos…”

Se explica claramente pero no esta de más resaltar algunos puntos. Comencemos.

Precedentes:

¿Qué encontramos en otros lugares de las Sagradas Escrituras?

No somos Israel, ni estamos conquistando la tierra prometida, ni vivimos en una teocracia, así que las conquistas de Josue y los jueces no aplican. Ah, ¡pero David y Salomon, eran monarcas, ya no era una teocracia! Es correcto. Aun así, no somos Israel, ni estamos conquistando la tierra prometida. Por lo tanto, tampoco aplican. Las iglesias (congregaciones de cristianos) no equivalen a una nación terrenal.

Entonces, ¿qué aplica?

¿Habrá algún ejemplo de un siervo de Dios sometido a un gobierno opresor (incluso exiliado y despojado de todas sus pertenencias)?

Busquemos a Mardoqueo en la historia de Ester—sirviente del Rey Asuero, esposa del rey Asuero respectivamente. Llamaron a oración y ayuno. Fueron fieles a Dios. Fueron mansos como una paloma, astutos como una serpiente[1]. Dios, utilizando a estos dos, salvó del exterminio a la nación de Israel.

Busquemos a Daniel y sus amigos—Daniel sirvió a varios emperadores y llegó a ser el segundo en mando en el imperio. Eso implica influencia, suficiente para que otros quisieran matarlo. Tal vez, suficiente para liderar una insurrección. Nunca llamó a una revolución violenta. Por medio de Daniel y sus amigos, Dios mostró su supremacía y soberanía a un imperio sometido al imperio de la muerte.[2]

Ambos casos parecen seguir este principio encontrado en Eclesiastés 10:4-9:

“Si el espíritu del príncipe (la persona que gobierna tu comunidad) se exaltare contra ti, no dejes tu lugar (con buen testimonio te ganaste su confianza, su oído, un lugar en su corte real: no respondas mal con mal, no perdás los estribos); por que la mansedumbre hará cesar grandes ofensas”.

Conclusiones:

Finalmente miremos a Jesús, “dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”[3]. Cristo dejó muy claro, que si el venía a establecer un reino terrenal (como muchos creyeron y esperaban), El hubiera vencido en un instante con legiones de ángeles. El reino de Cristo es eterno, es espiritual. En su ministerio Jesús incluso prevenía provocar alguna posible idea de que se dijera que estaba formando un movimiento enfrascado en cosas terrenales (como derrocar el gobierno romano, de verdad opresor). La posibilidad de que Jesús era un revolucionario está muy lejos de lo que nos dice la Biblia.

Por otro lado, los mas interesados en vivir en y preservar una república somos nosotros los cristianos. Pues desde el inicio de la primera iglesia hasta este preciso momento, han estado muriendo cristianos por vivir en comunidades sin libertades como las que gozamos en nuestra sociedad. Entendiéndose que cada derecho conlleva un deber, si seguimos los principios en la primera carta de Pedro, me parece que todos los que profesamos ser seguidores de Cristo debemos cumplir con ciertos deberes. Es allí donde los cristianos hemos brillado por nuestra ausencia. ¡Como se siente hoy las consecuencias de esa ausencia! Ahora, estoy consciente de que cada uno tendrá su opinión del alcance de la participación del cristiano y yo solamente daré una más.

De algo estoy seguro, es que un cristiano que se beneficia de una democracia tiene el deber de participar responsablemente en su comunidad más allá de manchar unas papeletas cada elección general. Me asusta la idea de beneficiarme de una sociedad y no aportar ni lo más mínimo en el orden y gobierno de la misma. Esa responsabilidad pienso que incluso alcanza mas allá que escoger cuidadosamente sus candidatos. Esa responsabilidad incluye servicio a beneficio de la comunidad, velar por la transparencia y la integridad de sus gobernantes, participación en el gobierno de la misma e incluye la formación de las siguientes generaciones. Esto, sumado a lo que ya todo cristiano hace en su relación con Dios.

No se trata de política. Se trata de servir tanto, que uno se gana la confianza de un gobernante, para servir como una luz en su servicio civil. Se trata de que guardemos nuestra manera de vivir ante los no creyentes de modo que al final solo se nos pueda criticar por seguir a Cristo y nada más. Se trata de que, en hacer el bien, callemos la ignorancia de los insensatos. Se trata de que seamos luz en la oscuridad.

Específicamente, necesitamos participar mucho mas a nivel de aldea, barrio y colonia, municipio, región y nación. Tiene que verse la luz en toda faceta de la vida. Ojo, estoy hablando del cristiano—el individuo; no de la autoridad jerárquica de una denominación.

[1] Mateo 10:16

[2] Hebreos 2:14

[3] Mateo 22:21

Paz en Honduras
“Paz en Honduras” por Jonny Miller, San Pedro Sula, Diciembre, 2017.