“…es inútil servir a Dios”.

“…es inútil servir a Dios”.

¡Realmente nos hemos hecho insensibles a la profundidad de las riquezas de la sabiduría y el conocimiento de Dios en la Sagradas Escrituras! ¡Nos hemos hecho insensibles a la escala y medida de la divinidad de estas Escrituras! ¡Rápido olvidamos y rápido es entumecido nuestro espíritu por falta alimento—asolado y azotado por los elementos muertos y fríos del mundo!

Malaquías significa ángel de Dios—mensajero. Es el último de los profetas antes de Cristo. El que inaugura 400 años de ´silencio´ de parte de Dios hasta la venida de Cristo cuyo camino fue preparado por Juan el Bautista, el ´Elías´ que profetizó Malaquías[i]. Este espacio de 400 años parece existir como para resaltar y crear expectativa a la venida del Mesías—el que llevaría acabo el acto final de toda la trama que inicio en  el pecado de Adán y Eva y anunciado numerosas y numerosas veces a través de los siglos, siendo la primera vez en Genesis al condenarlos a ambos y a Satanás por su pecado.[ii] Los profetas señalaban el pecado, exponían la llaga, para después aplicar el dulce bálsamo de la misericordia y clemencia de Dios. Malaquías por ser último no deja de ser imponente y contundente en su mensaje: espada de doble filo.[iii]

La Navidad sin lugar ha duda, en nuestras familias y comunidades, es una festividad universal, incuestionable e inviolable. ¿Pero porqué la celebramos? ¿No es más que un tiempo en familia? Hacemos nuestras las bendiciones que Dios nos promete que escasamente conocemos de la Biblia. Incluso agradecemos su bondad y alabamos su soberanía en nuestras vidas. Pero ¿realmente conocemos aquello y a Aquel que estamos citando y sobre cual nos expresamos tan propiamente? Es decir, ¿realmente estamos conscientes de lo que pensamos que sabemos? Es que mi miedo es estar seguro saber lo que no sé. Gracias a Dios que tenemos sus palabras escritas y preservadas puras para que podamos poner a prueba nuestros pensamientos, palabras y acciones. A ver si en realidad alabamos a Dios, a ver si de corazón le agradecemos; a ver si genuinamente le amamos; a ver si de verdad creemos en El; y eso en ultima instancia define si realmente somos Sus hijos o enemigos. Porque sin lugar a duda, nuestras acciones exponen nuestro corazón[iv] como el sol radiante expone todo lo que está debajo de él.

Eso encontramos en Malaquías: el escudo contra la apatía, insensibilidad, e indiferencia a la absoluta bondad, perfecta santidad y infinita justicia de Dios. Ha venido a cortarme severamente, a exponer mis llagas, y afligirme por causa de darme cuenta de lo entumecido que he estado hacia Dios. Al leerlo, como Dios se dirige a su pueblo rebelde y soberbio, descubro que no he sido muy diferente a ellos.

“´Yo os he amado´, dice Jehová”, y en trágico y penoso desafío, el pueblo elegido de Dios, aquél que desde siglos fue testigo y beneficiario de las maravillas de Dios, recibió las palabras de Dios, escuchó los mensajes por medio de sus profetas, responden a Dios: “¿En que nos amaste?”[v]. Cualquiera con el más básico conocimiento de la historia contada desde Génesis tiene que hallar inevitable sentir hundimiento en su pecho al leer semejante desafío a “Jehová de los ejércitos”.[vi] Eso, en mi humilde opinión, es suficiente para que Dios los consuma en su justicia con un castigo eterno, separándolos de Su presencia para siempre. ¡Cuan entumecidos estaban sus corazones y consciencias para demandarle a Dios que presente evidencias de su amor hacia ellos!

Y eso no es todo: Dios les acusa de haber menospreciado su nombre y ellos responden: “¿En que hemos menospreciado tu nombre?”.[vii]

Dios les confronta por haberle deshonrado y ellos preguntan, “¿En qué te hemos deshonrado?”.[viii]

Dios les expresa que lo han cansado con sus palabras vacías y ellos dicen, “¿en qué le hemos cansado?”.[ix]

Dios con su misericordia infinita los llama a que vuelvan a El y les promete reconciliarlos con El si lo hacen (pues merecen separación total y eterna por su pecado), y ellos en su soberbia responden: “¿en qué hemos de volvernos?”.[x]

Dios les reclama porque le robaron. Ellos reaccionan, “¿en qué te hemos robado?”.[xi]

Dios les expone sus palabras violentas contra El, y ellos continúan en su ceguera: “¿qué hemos hablado contra ti”.  Y para rematar todo continúan,

“…Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos [aunque guardaban una imagen y acciones buenas por fuera, eran perversos por dentro[xii], y por eso les era aflictivo estar en Su presencia]? Decimos pues, ahora: Bienaventurados los soberbios, y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon”.[xiii]

¿Se encuentra usted en las filas de las personas que confrontaban a Dios en el mensaje de Malaquías? ¿Cuándo fue la última vez que puso a prueba sus intenciones, pensamientos y acciones a la luz de la perfecta y santa palabra de Dios? Oremos a Dios que alumbre cada rincón y ranura de nuestro corazón con la luz de su palabra para que nos limpie blancos como la nieve con su Verdad.  Estudiemos Sus palabras para nosotros y que nos purifique como el fuego purifica al oro.[xiv]

El salmista le cantó a Dios: “¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras”.[xv]

Pureza
Pureza

[i] Malaquías 3:1.

[ii] Genesis 3:15.

[iii] “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.  Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:12-13).

[iv] El corazón, para dar un concepto tangible, es la colección de nuestras emociones, pensamientos y voluntad.

[v] Mal. 1:2.

[vi] Mal. 1:6, 10, 11, 14.

[vii] Mal. 1:6.

[viii] Mal. 1:7.

[ix] Mal. 2:17.

[x] Mal. 3:7.

[xi] Mal. 3:8.

[xii] Mal. 2:2.

[xiii] Mal. 3.14-15.

[xiv] Mal. 3:2-3.

[xv] Salmo 73.

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¿cristiano y/o ciudadano?

¿cristiano y/o ciudadano?

El apóstol Pedro escribió sus dos cartas a un grupo de cristianos hebreos exiliados en una nación y cultura extraña, carente de reverencia hacia Dios. Se utiliza eso mismo también para dejar muy claro que los hijos de Dios somos ciudadanos de una ciudad celestial. Nuestra patria no está en este mundo: se encuentra en cosas eternas, pues es Dios mismo. Por lo mismo y, por lo tanto: nuestro gozo y paz no están en algo o alguien de este mundo. Cada vez que leo los primeros versos de la primera carta de Pedro me lleno de paz—una paz que no viene de algo en este mundo, pues está anclado en El Eterno—porque sintetiza una vasta riqueza y profundidad sobre Dios y su relación con sus hijos e hijas en unas cuantas frases. Dios dice que “nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros…”, (I Pedro 1:3b-4ª, RV1960).

Continúa escribiendo con palabras a las que les podríamos comentar páginas y páginas, como ya lo han hecho muchos estudiosos. Son palabras que me han servido de bálsamo para reorientarme en estos momentos y corregir mis errores como cristiano, especialmente en el tema que trataremos. Sin embargo, quiero sustentar con eso el siguiente punto: los cristianos no tenemos nada que ganar en esta vida, en esta tierra, todo esta en lo eterno. Todo está en cumplir nuestra misión de predicar que el reino de Dios ha llegado y que hay reconciliación con Dios por nuestra rebelión por medio de la fe en Cristo Jesús.

No obstante, al continuar leyendo encontramos que el escritor entra en temas muy prácticos y hasta cotidianos. En especial quiero que nos enfoquemos en los versículos 11-15 del segundo capítulo:

“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, y a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.

Porque ésta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos…”

Se explica claramente pero no esta de más resaltar algunos puntos. Comencemos.

Precedentes:

¿Qué encontramos en otros lugares de las Sagradas Escrituras?

No somos Israel, ni estamos conquistando la tierra prometida, ni vivimos en una teocracia, así que las conquistas de Josue y los jueces no aplican. Ah, ¡pero David y Salomon, eran monarcas, ya no era una teocracia! Es correcto. Aun así, no somos Israel, ni estamos conquistando la tierra prometida. Por lo tanto, tampoco aplican. Las iglesias (congregaciones de cristianos) no equivalen a una nación terrenal.

Entonces, ¿qué aplica?

¿Habrá algún ejemplo de un siervo de Dios sometido a un gobierno opresor (incluso exiliado y despojado de todas sus pertenencias)?

Busquemos a Mardoqueo en la historia de Ester—sirviente del Rey Asuero, esposa del rey Asuero respectivamente. Llamaron a oración y ayuno. Fueron fieles a Dios. Fueron mansos como una paloma, astutos como una serpiente[1]. Dios, utilizando a estos dos, salvó del exterminio a la nación de Israel.

Busquemos a Daniel y sus amigos—Daniel sirvió a varios emperadores y llegó a ser el segundo en mando en el imperio. Eso implica influencia, suficiente para que otros quisieran matarlo. Tal vez, suficiente para liderar una insurrección. Nunca llamó a una revolución violenta. Por medio de Daniel y sus amigos, Dios mostró su supremacía y soberanía a un imperio sometido al imperio de la muerte.[2]

Ambos casos parecen seguir este principio encontrado en Eclesiastés 10:4-9:

“Si el espíritu del príncipe (la persona que gobierna tu comunidad) se exaltare contra ti, no dejes tu lugar (con buen testimonio te ganaste su confianza, su oído, un lugar en su corte real: no respondas mal con mal, no perdás los estribos); por que la mansedumbre hará cesar grandes ofensas”.

Conclusiones:

Finalmente miremos a Jesús, “dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”[3]. Cristo dejó muy claro, que si el venía a establecer un reino terrenal (como muchos creyeron y esperaban), El hubiera vencido en un instante con legiones de ángeles. El reino de Cristo es eterno, es espiritual. En su ministerio Jesús incluso prevenía provocar alguna posible idea de que se dijera que estaba formando un movimiento enfrascado en cosas terrenales (como derrocar el gobierno romano, de verdad opresor). La posibilidad de que Jesús era un revolucionario está muy lejos de lo que nos dice la Biblia.

Por otro lado, los mas interesados en vivir en y preservar una república somos nosotros los cristianos. Pues desde el inicio de la primera iglesia hasta este preciso momento, han estado muriendo cristianos por vivir en comunidades sin libertades como las que gozamos en nuestra sociedad. Entendiéndose que cada derecho conlleva un deber, si seguimos los principios en la primera carta de Pedro, me parece que todos los que profesamos ser seguidores de Cristo debemos cumplir con ciertos deberes. Es allí donde los cristianos hemos brillado por nuestra ausencia. ¡Como se siente hoy las consecuencias de esa ausencia! Ahora, estoy consciente de que cada uno tendrá su opinión del alcance de la participación del cristiano y yo solamente daré una más.

De algo estoy seguro, es que un cristiano que se beneficia de una democracia tiene el deber de participar responsablemente en su comunidad más allá de manchar unas papeletas cada elección general. Me asusta la idea de beneficiarme de una sociedad y no aportar ni lo más mínimo en el orden y gobierno de la misma. Esa responsabilidad pienso que incluso alcanza mas allá que escoger cuidadosamente sus candidatos. Esa responsabilidad incluye servicio a beneficio de la comunidad, velar por la transparencia y la integridad de sus gobernantes, participación en el gobierno de la misma e incluye la formación de las siguientes generaciones. Esto, sumado a lo que ya todo cristiano hace en su relación con Dios.

No se trata de política. Se trata de servir tanto, que uno se gana la confianza de un gobernante, para servir como una luz en su servicio civil. Se trata de que guardemos nuestra manera de vivir ante los no creyentes de modo que al final solo se nos pueda criticar por seguir a Cristo y nada más. Se trata de que, en hacer el bien, callemos la ignorancia de los insensatos. Se trata de que seamos luz en la oscuridad.

Específicamente, necesitamos participar mucho mas a nivel de aldea, barrio y colonia, municipio, región y nación. Tiene que verse la luz en toda faceta de la vida. Ojo, estoy hablando del cristiano—el individuo; no de la autoridad jerárquica de una denominación.

[1] Mateo 10:16

[2] Hebreos 2:14

[3] Mateo 22:21

Paz en Honduras
“Paz en Honduras” por Jonny Miller, San Pedro Sula, Diciembre, 2017.

La Biblia y Porqué Estudiarla

La Biblia y Porqué Estudiarla

El objetivo es sencillo: estudiar la Biblia. Muchas personas tienen Biblias en su casa, pero la mayoría de gente sabe muy poco sobre lo que contiene. En nuestro estudio, vamos a examinar algunas de las cosas básicas que la Biblia enseña. Una vez que hayamos comprendido estas verdades básicas, el resto de la Biblia comenzará a tener más sentido.

El punto central de nuestro estudio es Dios—quién es, cómo es y qué hace. El es el personaje principal de la Biblia, y El realmente quiere que lleguemos a conocerlo; es por ello que nos dio la Biblia.

La Biblia no es sólo un libro de doctrinas, o enseñanzas, acerca de Dios; es la narración de la Historia, vista desde la perspectiva de Dios. Por tanto, vamos a caminar a través de la Historia, por así decirlo, y observar poco a poco lo que Dios revela acerca de Su propio carácter, la humanidad y Satanás. Es por eso que estudiaremos la Biblia cronológicamente.

Estudiar de esta manera es un poco parecido a estirar un cordel y luego colgar la ropa sobre él. Estaremos estirando la línea de tiempo de la Biblia y colocando los eventos sobre ella. Quizás usted ya posea algún conocimiento acerca de ciertos detalles de la Biblia, pero carezca una comprensión clara acerca de dónde calzan dentro del cuadro general. Pero, cuando los eventos que estudiamos están “colgados en su lugar” con seguridad, los detalles que le produjeron tantas inquietudes comenzarán a ocupar sus posiciones apropiadas entre las cosas que ya están en la línea.

Nos concentraremos en “colocar el cordel”, es decir, establecer la línea de tiempo básica de la historia bíblica, e iremos colocando algunos eventos claves sobre esa línea. Pero no tendremos tiempo, de poner todo sobre el cordel, por así decirlo.

Comenzaremos con Génesis—el libro fundacional de la Biblia. Quizá podemos establecer una comparación con la manera en que se construye una casa: primero se colocan los cimientos y luego se pueden añadir las estructuras sobre fundamentos firmes—una parte a la vez. Si los fundamentos son firmes, el resto de la casa es fuerte y sólida estructuralmente.

Todo lo que estudiemos tendrá su importancia y llegará a ser parte del “fundamento” de nuestros futuros estudios. Cada estudio juega un papel indispensable para comprender los siguientes estudios.

El contenido de la Biblia es rico y profundo. Solamente echaremos un vistazo superficial a la vasta riqueza que ella encierra. Hay muchas capas y profundidades de detalles en la Biblia. No vamos a explorar profundamente esas capas, sino echar una mirada sobre las cimas de las montañas—eventos principales.

Nos concentraremos en el fundamento y no trabajaremos la estructura superior, hasta que el fundamento esté firmemente construido. Este estudio no responderá a preguntas que penetren profundamente en detalles, o sea, la parte de la estructura superior. Queremos que usted sea capaz de aprender estas verdades fundamentales de la Biblia, en vez de distraerse en cosas de menor importancia.

Necesitamos entender que la Biblia trata cuestiones, preguntas y temas muy diversos. Nuestro primer tema será lo que Dios ha hecho para que las personas pudieran ser salvadas del primer gran problema que el pecado causó. Nos apegaremos a este tema pues nos confundiríamos si no construyéramos nuestra comprensión del tema un paso a la vez. Los demás temas de la Biblia se comprenden con claridad cuando primero se entienden los temas fundamentales.

Ahora, miremos la Biblia. En la Biblia he encontrado las respuestas a las preguntas más difíciles sobre nuestra existencia, nuestra vida y nuestro propósito. Mientas mas la leo, mas conozco a Dios y entonces mas quiero conocer la Biblia. La Biblia es el libro más importante porque es el único que es la palabra de Dios. II Timoteo 3:16 explica: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar, redargüir, para corregir, para instruir en justicia”. Dios hablo a hombres, elegidos por El y llamados profetas, los mensajes exactos que Él quería escribir:

  • Habló de manera audible
  • Habló por visiones
  • Puso el mensaje directamente en sus mentes
  • Dios hizo que escribieran exactamente lo que Él les habló.

Lea II Pedro 1:20-21

20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

 

La Biblia no es una colección de impresiones humanas sobre Dios, sino la propia palabra de Dios. Es el único libro del mundo cuyo autor es Dios. Dios escribió la Biblia en el transcurso de 1600 años usando más de 40 hombres para ello. La Biblia tiene una sola unidad, principio a fin, porque tiene un único autor: Dios. Todos los hombres que Dios usó para escribir Su Palabra eran judíos (algunos creen que Lucas no era judío). En Isaías 43:10, Dios dice a Israel, el pueblo judío, “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová…” Dios usó un grupo de personas mediante el cual expresó Su mensaje para y al mundo. En Isaías 45:22 Dios dice: “mirad a mí…todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no más”. Israel fue como el megáfono de Dios, que transmitió el mensaje de Dios al mundo entero.

La Biblia nos ha sido pasada intacta y con extrema exactitud. Dado que los documentos originales se deterioraban por el uso y el tiempo, se debían hacer copias nuevas del mensaje escrito por el profeta. El Illustrated Bible Dictionary (Diccionario Bíblico Ilustrado) explica:

“Usaron toda salvaguarda imaginable—sin importar cuan pesada o laborioso—para asegurar la transmisión exacta del texto. Se contaba el número de las letras de un libro y se identificaba la letra que estaba justo a la mitad del texto. Se hacía lo mismo con las palabras y una vez mas se señalaba la palabra intermedia…”

Aunque todo era copiado a mano, existen mas manuscritos antiguos de la Biblia que de cualquier otro libro. Todos los manuscritos antiguos encontrados son sumamente cercanos en su contenido, difiriendo en detalles mínimos que no afectan el significado. Por ejemplo:

En 1947, aproximadamente a 25km de Jerusalén, un pequeño pastorcito arrojó una piedra dentro de una cueva, esperando asustar a uno de sus animales que estaba dentro de ella. Escuchó un sonido de un artefacto de cerámica que se rompía y entró en la cueva para investigar. Para su asombro, contemplo vasijas de barro que contenían rollos antiguos. Informó de su hallazgo, y cuando los eruditos lo investigaron, hallaron cientos de rollos. Estos Rollos del Mar Muerto habían sido escondidos en un área de cuevas por una secta religiosa en algún momento del primer siglo antes de Cristo.

En el momento del descubrimiento, los traductores estaban usando manuscritos que habían sido copiados cerca del año 900 d. C. Cuando los eruditos compararon los Rollos del Mar Muerto con los manuscritos que habían estado usando ¡no se hallaron diferencias significativas en el texto! Aunque separados por 1000 años, estos manuscritos coincidían. Dios preserva Su Palabra.

El Diccionario Bíblico Ilustrado nos da mas luz con respecto a los textos del Antiguo Testamento:

“…es importante recordar la actitud de los judíos hacia las Escrituras. Puede ser mejor resumida en la declaración de Josefo (historiador judío del primer siglo d.C.): ´Hemos dado pruebas prácticas de nuestra reverencia por nuestras propias Escrituras. Pues, aunque ha pasado ya largo tiempo, nadie se ha aventurado a añadir ni remover ni alterar una sola sílaba; y es un instinto en cada judío…considerarlas como los decretos de Dios…´”.

Ahora, ¿Cómo llego la Biblia a nuestro idioma?

Durante siglos, sólo unas pocas personas podían tener copias de la Biblia. En el tiempo de Cristo, los escribas guardaban los rollos en las sinagogas (rollos de pergamino o cuero sobre los que el texto estaba escrito en tinta). Muchas de las epístolas del Nuevo Testamento estaban escritos originalmente en cartas que circulaban de una iglesia (congregación de cristianos) a otra.

Los textos originales de la Biblia fueron escritos en uno de estos tres idiomas: hebreo, arameo y griego. Muchas de las copias de los antiguos textos en estos idiomas originales aún existen. Hoy, la Biblia ha sido traducido a más idiomas que cualquier otro libro.

La Biblia es un registro histórico exacto. Los descubrimientos arqueológicos de años recientes han revelado muchas piezas de información antigua que concuerdan con la Biblia hasta en mínimos detalles:

  • Lugares
  • Detalles culturales
  • Nombres
  • Fechas

Durante años, miles y miles de evidencias arqueológicas e históricas concernientes a la Biblia han sido reveladas, y TODAS apoyan la inerrancia de la Biblia. En Arqueología e Historia Bíblica, Joseph Free escribió que “…numerosos pasajes de la Biblia que durante mucho tiempo desconcertaron a los comentaristas han brindado sus significados al ser iluminados por nueva luz de los descubrimientos arqueológicos…la arqueología ha confirmado innumerables pasajes…”

A medida estudiemos, discutiremos algunos de los descubrimientos arqueológicos e históricos. Muchas de las culturas, lugares y nombres mencionados en la Biblia están visibles hoy, habiendo permanecido casi intactos a lo largo de los años. La Biblia ha pasado la prueba del tiempo.

Los nuevos descubrimientos sólo sirven para resaltar y hacer eco de la absoluta inerrancia, autoridad y autenticidad de cada palabra que Dios nos ha dado en Su Libro.

En contraste, los libros escritos por hombres—tales como, textos universitarios, libros de referencia y textos científicos—todos deben ser rectificados drásticamente cada pocos años, a medida que se aprende más y las viejas teorías se reemplazan. La Biblia no ha cambiado, ni cambiará, porque Dios es su Autor. Dios no cambia.

Lea Salmo 119:89

89 Para siempre, oh Jehová,
Permanece tu palabra en los cielos.”

La Biblia no es simplemente otro libro “religioso”. Muchos han escrito libros en un intento de hablar sobre Dios a los demás. Dios es el autor de la Biblia, y en ella se revela a Sí mismo a nosotros. En la Biblia, el Señor nos dice quién es El: lo que El quiere que sepamos acerca de El, cómo es El.

En la Biblia, Dios nos cuenta acerca de nosotros mismos: nuestra relación con El, con el mundo que nos rodea, unos con otros; durante este tiempo y por toda la eternidad. La Biblia tiene las respuestas a las más importantes preguntas de la vida. Sólo a Biblia trata estos temas con absoluta autoridad.

Lea Hebreos 4:12

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

La Biblia es la voz de Dios que nos habla. A través de Su Palabra, El nos muestra cómo somos realmente en nuestro interior.

¿Por qué es tan importante para usted y para mi que estudiemos la Biblia?

¿Por qué tomamos tiempo para estudiar la Biblia?

Muchas otras cosas secuestran nuestra atención:

  • Trabajo
  • Pasatiempos y Recreaciones
  • Hogar
  • Estudios
  • Redes Sociales
  • Series y Películas

La Biblia es única: páginas, páginas y páginas de los pensamientos de Dios, de Sus emociones y de Su voluntad—Su corazón. Su mensaje para nosotros: lo que el Dios Todopoderoso, Creador y Sustentador del universo piensa de nosotros y lo que considera nuestra mayor necesidad. Dios le escribió la Biblia a usted, personalmente. Dios quiere que conozcamos lo que está en este Libro; por esa exclusiva razón lo escribió.

Nos llevará tiempo construir este cimiento o fundamento, y estoy seguro que encontraremos que será una de las inversiones más valiosas que haremos en esta vida.

Este Libro es el más citado, más publicado, más traducido y el de mayor influencia en la historia de la humanidad. Sobre todo, es el mensaje personal de Dios para usted. Si alguien nos escribe un mensaje, queremos leerlo. Esta Biblia es la carta de Dios para nosotros.

Se tomó 1600 años para escribirle esta carta, ¿estaría usted de acuerdo en que ni esta vida será suficiente para recibir las bondades y bendiciones de el mensaje de Dios, la Biblia?

Entonces, usemos toda nuestra fuerza, tiempo y mente que podamos para estudiar la Biblia.

Comience en este preciso instante.

Siguiente estudio: ¿Quién es Dios?. Este es parte de la serie: Fundamentos Firmes.

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Basado en y adaptado de:

McIlwan, Trevor, and Nancy Everson. Fundamentos Firmes: Desde La Creación Hasta Cristo. New Tribes Mission , 1991.

el que tiene la culpa tiene el poder

el que tiene la culpa tiene el poder

Una generación entera de hombres y mujeres íntegras y capaces fue indiferente, apática y apolítica. El resultado es la inestabilidad que hoy 1 de diciembre 2017 estamos viviendo. El resultado es que nuestras vidas están siendo impactadas y en algunas instancias determinadas por agentes interesados en sus objetivos perversos, untando por donde caminen con la pudrición de su corrupción, incapacidad y pobreza mental.

Reconocemos que durante décadas Honduras fue gobernado por dictaduras militares que eran todas iguales, enfocadas en minarse de beneficios para sus bolsillos, y lo único que variaba era el general o comandante de turno. Ocurría un golpe de estado y continuaba lo mismo. Entiendo que eso produjo callos en la población y se resignaron a continuar su vida diaria: aspirar a un buen trabajo y traer a casa el pan de cada día. Honduras un día pasó a una democracia indirecta[i], donde el ciudadano si tiene voz, y el hondureño no se dió cuenta. Por lo tanto, el vacío que ocupaban los militares pasó a ser ocupado por una tribu de políticos oportunistas.

Hoy es diferente. Estamos viviendo con una juventud que ha visto que ahora si tiene una voz y una audiencia con tan solo incluir los hashtags adecuados; con apretar un botón puede exponer al mundo lo que tiene frente a sus ojos. Sobre todo, nos rehusamos a repetir la misma historia de las generaciones pasadas. La gente, Honduras, está cansada de estar cansada. Es el momento de entrar en acción. Debemos inculcarnos un valor que no se nos inculcó: la responsabilidad civil. Una generación completa de gente buena, honesta y capaz volteó a ver al otro lado o ensartó su cabeza en la arena para regalarle el lugar al corrupto, al inepto, al vándalo. ¿Vamos a hacer lo mismo?

No requiere de mucho. Claro, todos pasamos con el tiempo ocupado, pero si muchos buenos empezamos a aportar unas cuantas horas periódicas al gobierno de nuestras comunidades, a velar por el respeto a la ley allí donde estamos, y servir a la comunidad entonces podemos impactar exponencialmente. Los hondureños ya son trabajadores y son pacíficos, agreguemos el servicio civil a la formula. Se llama provocar un incendio de zacatal para provocar un incendio imparable que queme el bosque plagado y de allí brote un renacer. Para eso, los nuevos líderes deben estar listos y preparados, y así evitar ser secuestrados por otra tribu de oportunistas. Si los simples mortales nos involucramos, cada uno, aportando un poco de su esfuerzo y tiempo, se enciende un fuego de esperanza. En tomar las riendas de nuestras comunidades, tomaremos las riendas de nuestra Honduras—sin una sola gota de sangre.

Es tiempo de ver hondureños conociendo sus propias leyes, leyendo libros que expandan su conocimiento, participando y velando en juntas de barrio, patronatos, cabildos municipales, juntas de corporación municipal, mesas electorales, y demandando cuentas de sus diputados visitando sus oficinas, llamando sus números telefónicos, contactándoles masivamente por redes sociales para exigir trabajo duro, honesto y eficaz a favor de Honduras y las comunidades que representan: que sepan quién es su jefe—los ciudadanos.

No podemos seguir haciendo lo mismo—indiferentes y quejumbrosos—y esperar que cambie para bien nuestro país. Es el momento de meternos en lo que nos incumbe: Honduras y el gobierno de nuestra vida, nuestras comunidades y la república.

Dijo Maistre, “Cada nación tiene el gobierno que se merece”, en nuestras manos esta hacer de esa frase un cumplido para Honduras.

 

Notas

[i] Una democracia indirecta es un sistema de gobierno en el que los ciudadanos eligen entre ellos mismo personas a quienes delegan la función de gobernar y la responsabilidad de toma de decisiones. Una democracia directa es el sistema de gobierno donde los ciudadanos toman las decisiones directamente. La república es otro sistema de gobierno, muy diferente, donde se busca restringir los excesos de la democracia y los excesos de la aristocracia, terratenientes, industriales o nobles.

el hondureño
Foto tomada en la escuela que fue anfitrión a dos mesas electorales en la aldea de Buenas Casas, Siguatepeque, Comayagua, Honduras.

el verbo comencé

el verbo comencé

Cuando el trabajo no tiene un sentido de propósito, inicia una depreciación de uno mismo [en nuestra mente: donde se pelean una gran parte de las batallas de la vida]. Cuando uno se desprecia, empezamos a ser asustados por obstáculos insuperables donde antes descubríamos oportunidades emocionantes. Cuando uno se desprecia, cae en estancamiento, uno deja de ser protagonista para tomar el papel de víctima. Todo esto se combina con frustración y desesperanza. Se entrega la renuncia a los sueños. Y se somete a una vida sin rumbo, sin sentido, encuevada en los miedos.

Alguien dijo una vez que lo que nos diferencia de los animales es que podemos hacer las cosas con un propósito y un objetivo. Parafraseando a Rich DeVos en su libro Capitalismo Solidario: El trabajo es bueno cuando conlleva al ser humano hacia libertad, recompensa, reconocimiento y esperanza. Por lo tanto, si no nos satisface nuestro trabajo (espiritualmente, económicamente, o mentalmente), necesitamos cesar ese trabajo con urgencia y comenzar un trabajo que si lo sea.

¡Ojo! El ultimo verbo es comenzar. Comenzar implica iniciativa, tiene una connotación de crear, o iniciar de un punto A para llegar a punto B. DeVos continua con estas preguntas:

¿Cuáles son tus sueños?

¿Qué tipo de trabajo te daría la posibilidad de hacer realidad tus sueños?

¿Qué cambios necesitas hacer en tu vida para que eso pueda suceder?

¿Qué te haría lo suficiente audaz o desesperado para hacer esos cambios?

Comencé.

 

¿una sola verdad para todos?

¿una sola verdad para todos?

En la última vez que nos encontramos nos confrontamos con algunas preguntas: ¿Si no hay una verdad, más grande que nosotros, que define lo que es y no es, como podemos definir nuestro valor como seres humanos y el valor de las demás personas? Si no hay una verdad de este tipo, existe un vacío. Y ese vacío naturalmente se llena, no permanece vacío. Las más grandes catástrofes humanitarias han ocurrido cuando un hombre enfermo por el poder aspira ocupar ese vacío. Y esto es tan relevante: es un tema de vida o muerte. Sino lo cree así, preguntémosle a los 72 millones que murieron por orden de Hitler, Stalin y Mao combinados. Pero bueno, como dijo Eichmann, “una muerte es una tragedia; un millón de muertes son una estadística”.

Piense en la última discusión que tuvo. Tal vez escuchó algo como:

 – “¿Como te gustaría que te hicieran lo mismo?”

– En un banco o evento: “¡Ese es mi puesto—yo llegue primero!”

– En la mesa del comedor: “Dame un poco de tu plato, que yo te di del mío.”

– En la mesa de negociación: “No seas así, vos me prometiste.”

 Esto es tan cotidiano, pero hay algo sumamente profundo ocurriendo aquí. Cuando discutimos, la persona que se queja o acusa está apoyándose sobre algo para tener el valor de señalar a la otra persona. Parece ser algún tipo de standard de comportamiento ideal. Y no es un standard que ocurre solo en la mente de esa persona, porque se acusa asumiendo que la otra persona también conoce este standard de comportamiento. Otro punto, y este me parece impactante, la otra persona muy rara vez descarta ese standard de comportamiento. Es decir, rara vez responden, “¡no me importa tu standard!”. Mas bien, la otra persona busca explicar y justificar que sus acciones de ninguna manera han violado ese standard para liberarse de la acusación.

Al parecer, ambas personas en la discusión tienen en mente algún tipo de ley o regla de comportamiento decente, un tipo de código moral, sobre la cual ambos están de acuerdo. Si no fuera así, ambos pelearían como animales, como perros y gatos. Una de las cosas que hace que una discusión sea una discusión es la necesidad de demostrar y corregir el error de la contraparte. Los animales no hacen eso. La discusión se inicia con el objetivo de rectificar. Rectificar implica encarrilar aquello que se descarriló. Para descarrilarse tienen que existir carriles primero. Dicho de otra manera, no habría sentido en decir que un futbolista cometió una falta sin antes estar de acuerdo con un conjunto de reglas. Esto es relevante porque si alguien no tiene un conocimiento y entendimiento de lo que es bueno o malo, aunque tengamos que corregirlos, no podemos culparles por sus acciones al igual que no podemos culparles por el color de su cabello.

Ahora, uno podría hacer la objeción que las diferentes civilizaciones en diferentes lugares y diferentes épocas han tenido códigos morales sumamente diferentes. Y eso puede ser totalmente cierto. Lo que no podemos aseverar es que han tenido moralidades totalmente diferentes. Al revisar los antiguos egipcios, babilonios, chinos, indios o romanos, nos sorprenderá cuanto se parecen y se parecen a nosotros en su código moral.  Para declarar que estos tenían una moralidad totalmente diferente tenemos que imaginar un país que recompensa a los soldados que huyen del campo batalla o que alabe que una persona engañe a las personas que más le aprecian. Para esa gracia también imaginemos un país donde dos más dos es igual a cinco. Tal vez variamos en opinión sobre quién debe recibir nuestra generosidad y amor incondicional. No obstante, yo no conozco de una cultura donde el egoísmo es admirado.

Entonces, creo que estamos obligados a creer en un verdadero Bien y Mal—un standard moral, que naturalmente buscamos cumplir y creemos que cuando alguien lo rompe, merece ser corregido y castigado. Por lo tanto, creo que debemos rechazar la noción de que cada uno puede hacer lo que le place o le parece bien.

Basado en el libro Mero Cristianismo por C. S. Lewis que es una colección de guiones de transmisiones radiales de Lewis por BBC Broadcasts entre 1942-1944.

Generaciones de Sombra
En algún lugar de Santa Barbara, Honduras. Foto: Samuel Ceballos.

la búsqueda de respuestas

la búsqueda de respuestas

Guión de monólogo transmitido en vivo por TVcentroHD  en Siguatepeque, Honduras el 25 de Julio 2017.

Hay preguntas que muchos tememos responder, que otros deciden ignorar. Hay preguntas sobre nuestra existencia a las que aquellos que dicen tener las respuestas simplemente responden con frases gastadas. Hay preguntas que terminan siendo soterradas por el afán del diario vivir pero que regresan a mordernos en nuestros momentos más críticos. Yo creo que debemos encarar las dificultades de estas preguntas y empeñarnos en hallar sus respuestas. Yo creo que las respuestas existen para aquellos que las buscamos.

Friederick Nietzsche, hijo de un pastor cristiano y nieto de pastores cristianos, fue un filósofo muy reconocido hasta hoy, no por sus creencias cristianas. Mas bien, rechazó contundentemente lo que declara el cristianismo y la creencia en Dios. En su parábola titulada, “El hombre loco de la linterna”, habla de un hombre anunciando en el mercado que los hombres han matado a Dios. Pasa a describir nuestra existencia sin Dios: “¿No caemos incesantemente? ¿Hacia adelante, hacia atrás, de lado, de todos lados? ¿Hay aún un arriba y un abajo? ¿No vamos como errantes a través de una nada infinita? ¿No nos persigue el vacío con su aliento?” Después pasa a llamar el asesinato de Dios el acto más grandioso de los hombres. Lo que Nietzsche quiere decir es que la idea de Dios no es capaz de existir como fuente de un código moral—lo que determina lo bueno y lo malo.

Entonces, ¿dónde encontramos un marco o una ley moral? ¿Si Dios ha muerto, que llena ese vacío? ¿Nosotros mismos? Si ven el discurso de Nietzsche, no hay un absoluto o una constante, “no hay un arriba y abajo”. Estas enseñanzas dejan especialmente cuatro preguntas sin responderse:

  1. ¿De dónde viene lo moral—que determina lo bueno y lo malo?
  2. ¿De dónde obtenemos un sentido de propósito?
  3. ¿Qué es esperanza—adonde la hallamos si la vida termina en la tumba?
  4. ¿Qué es el amor y como lo podemos entender?

Esto es sumamente relevante porque, como dijo Chesterton, “el peligro de no creer en Dios no es creer en nada, es terminar creyendo cualquier cosa”.

Y esto no es cosa de filosofía o algo que no incumbe a su vida. La realidad de estos temas en nuestra vida la intento demostrar así:

Hitler inspiró su operación en las enseñanzas de Nietzsche y personalmente presento los escritos de Nietzsche a Mussolini y Stalin. Ellos, entre los tres, crearon un tipo de infierno en este mundo hace apenas unas décadas.

Uno de los súbditos de Hitler, Adolf Eichmann dijo: una muerte es una tragedia, un millón de muertes son una estadística.

El agente israelí que persiguió y capturó a Eichmann en Argentina le pregunto, “cuando te observaba, siempre que llegabas a tu casa un niño te recibía con un abrazo, ¿Quién era?”. Eichmann contesto, “mi hijo de 8 años”. El agente le confrontó, “mataste a mi sobrino de 8 años, ¿cual es la diferencia entre ellos?”. Eichmann respondió, “mi hijo no es judío”.

Esto no ocurrió en una tribu canibalista profundo en la jungla Amazónica. Ocurrió en la cuna del racionalismo, la modernidad y la ciencia—donde existían las máximas expresiones de la raza humana en todos los campos. ¿Hacia dónde podemos recurrir si no hay una moralidad, una verdad absoluta, o un Dios? ¿Adónde voy a encontrar mi valor y tu valor? Las respuestas a estas cuatro preguntas pueden determinar nuestra vida por completo y de eso depende que hallemos valor y propósito en nuestra existencia.

Las cuatro preguntas de las cuales estoy hablando son estas:

  1. ¿De dónde viene lo moral—que determina lo bueno y lo malo?
  2. ¿De dónde obtenemos un sentido de propósito—que valor tiene lo que hago?
  3. ¿Qué es esperanza—adonde la hallamos si la vida termina en la tumba?
  4. ¿Qué es el amor y como lo podemos entender?

En la visión de la vida que propone que nacemos y nuestra existencia termina en el polvo, que no somos más que organismos más avanzados por un proceso de supervivencia, que propone que cada uno define lo que es bueno y lo que es malo: no encuentro una respuesta para estas preguntas. Todos de alguna manera llenamos los vacios que crea nuestra ignorancia de las respuestas y yo pienso que esta es en gran parte raíz de los problemas más cercanos a nosotros: la soledad, el sentirse inútil, la confusión ante la vida, la violencia, el orgullo y la corrupción y el sufrimiento en todas sus expresiones.

Hay un libro considero que sí las responde, donde encontramos una coherencia para nuestra vida que nada mas puede ofrecer. Yo he quedado satisfecho en sus respuestas al punto de determinar mi existencia sobre sus palabras. Ese escrito es la Biblia. Por todo esto, creo que vale la pena que usted y yo dediquemos energía y tiempo en ver con nuestros propios ojos y comprender con nuestras mentes las respuestas que propone este libro–¡y probarlas! Porque si hay algo que debe de tener prioridad en esta vida es la condición de nuestra alma ante la Fuente Eterna de todo lo que existe.

Les invito a que juntos hagamos esta búsqueda de respuestas.

Basado en la disertación de Ravi Zacharias, “Las Cuatro Preguntas” con la que frecuentemente ha introducido sus sesiones de preguntas y respuestas.

Una sombra de la Vía Lactea
Fotografía de Alex Cherney. Loch Ard Gorge, Parque Nacional Port Campbell, Victoria Australia.